Un hombre que mesmalezaba la zona fue el encargado de encontrar a Gala

Cuatro años pasaron sin que surja siquiera un rastro que alimentara aún más las esperanzas de los padres de Gala Cancinos y una sociedad que se impregnó de la causa y la hizo suya. «No sé si alegrarme porque veo que el dato surge de algo fortuito y no de una investigación», había expresado Javier Cancinos, padre de la menor, en declaraciones con este medio en mayo del 2017, luego de que una carta manuscrita apareciera en una comisaría. Y fue justamente «algo fortuito», o para ponerlo en boca del mismo fiscal, algo «casual», lo que terminó por desentrañar parte de un largo misterio. Después de más de cuatro años de investigación un hombre que bajó a desmalezar la zona encontró los restos de Gala Cancinos, hizo lo que no pudo hacer el Ministerio Público Fiscal durante todo ese tiempo.

En la conferencia de ayer por la tarde, donde asistieron los fiscales Mónica Poma, Santiago López Soto y el director del Cuerpo de Investigaciones Fiscales, Pablo Rivero, explicaron cómo fue el hallazgo de la menor. «En el día de ayer -por el jueves- se realizó el hallazgo de quien fuera en vida Gala Cancinos, desaparecida el 16 de mayo de 2017. Hallazgo que fue casual, a partir de una persona que estaba haciendo un trabajo de desmalezamiento en la zona, que queda pasando el puente de Vaqueros. Se trata de un hallazgo casual», expresó López Soto.

Mientras insistieron en la complejidad del lugar donde fueron encontrados los restos de Gala, «no hay camino hasta el lugar del hallazgo, yo intenté llegar y no puede sin ningún tipo de ayuda», contó el fiscal y agregó: «De hecho el día de ayer, a partir de encontrar un elemento tras el desmalezamiento por parte de una persona pudimos actuar», explicó, y confirmó que el cuerpo encontrado es de Gala Cancinos.

Si bien los investigadores remarcaron que durante los largos cuatro años se realizaron varios rastrillajes por la zona, «donde fueron hallados los restos no fue rastrillado», confirmaron ayer. En ese sentido, agregaron que se puede suponer que es el lugar donde se habría producido el deceso. Ahora, aunque sea demasiado tarde, habrá que analizar y estudiar por qué a pese a haber rastrillado en Vaqueros y lugares adyacentes no llegaron hasta ese punto donde un civil encontró los restos humanos.

Uno de los periodistas presentes en la conferencia le consultó al director del CIF, Pablo Rivero, sobre qué análisis le correspondía hacer como encargado de los investigadores que finalmente no pudieron dar una respuesta adecuada ni a los padres de Gala ni a la sociedad salteña, dado que fue un baquiano quien concretó el hallazgo. El funcionario expuso una respuesta que además de poco clara no convenció a ninguno de los presentes: «Es una situación que, como director del CIF, ante el hallazgo tengo que poner todos los recursos para dar una respuesta sobre la identidad a los señores fiscales, después sobre la búsqueda y todo eso es una pregunta para los investigadores».

Se puede presumir que los únicos indicios reales y certeros que tenían los investigadores eran la declaración de la cuñada de Javier Cancinos y unas imágenes de la menor ingresando o saliendo del Parque del Bicentenario.

Será quien reciba la recompensa
“Me parece justicia que la persona que me la encontró reciba la recompensa, ya que no resultó toda la búsqueda con canes que se trajeron y se encontraban a escasos metros de donde la encontraron”, escribió ayer a última hora el padre de Gala, Javier Cancinos, acerca de la recompensa que podría recibir el hombre que el jueves por la tarde noche bajó del sendero ubicado en el kilómetro 12,5 de la ruta nacional 9 para desmalezar el lugar y encontró los restos.
Durante la investigación en la búsqueda de la menor se manejaron distintas hipótesis, desde una fuga de hogar, un presunto crimen, suicidio y hasta un hecho de trata de personas. Según lo expuesto por los fiscales ayer, la línea siempre fue la desaparición de una persona y en ese contexto nunca “se descartó ninguna hipótesis”.

Fuente: El Tribuno