Crimen de Jimena Salas: absolvieron a Vargas y Cajal por el beneficio de la duda

Después del fin de semana largo el Tribunal de la Sala VII dio a conocer el veredicto en la causa por el asesinato de Jimena Beatriz Salas (44). Los magistrados decidieron absolver a los imputados, Sergio Vargas y Nicolás Federico Cajal Gauffín por el beneficio de la duda, luego de que los integrantes del cuerpo fiscal solicitaran penas de 12 y 5 años y 6 meses de prisión, respectivamente.

El veredicto dictaminado ayer por los magistrados Francisco Mascarello, Federico Díaz y Javier Armiñana (interino), minutos después de las 18, echó por tierra las certezas que dijo tener el Ministerio Público Fiscal sobre el aberrante crimen de Jimena Salas. Si bien, Vargas y Cajal llegaron a juicio sin ser los sospechosos de la autoría material del despiadado asesinato de la vecina de Vaqueros ocurrido el 27 de enero de 2017, las absoluciones de ambos no hacen más que completar un círculo de impunidad que desde hace más de cuatro años rodea la causa.

La Justicia provincial entendió que no hubo un grado de certeza absoluto en torno a la participación secundaria de Vargas, participación que los fiscales entendieron tuvo en relación al homicidio triplemente calificado por ser cometido con alevosía y ensañamiento, criminis causae y violencia de género. A la vez, tampoco encontraron certezas en la acusación del viudo de la víctima quien llegó a juicio acusado de encubrimiento agravado. Los defensores de los hombres absueltos esperarán los fundamentos de la sentencia para analizar y actuar en consecuencia.

Ayer, en la última audiencia, los fiscales presentes Ramiro Ramos Ossorio y Ana Inés Salinas Odorisio -el doctor Torres Rubelt no asistió porque lo aislaron por prevención- hicieron uso de las réplicas y los defensores técnicos contrarrestaron lo expuesto por los fiscales. Luego Mascarello le consultó a Vargas si deseaba decir sus últimas palabras antes del veredicto, y el acusado pasó al frente. «Soy inocente, me privaron dos años de mi libertad, de disfrutar con mi familia, así que acá estoy, vuelvo a sostener y siempre con la frente en alto que yo no tengo nada que ver con esto, soy inocente. Es todo», apuntó. Nicolás Cajal, por su parte, consideró que con sus declaraciones en el primer día de audiencia fueron suficientes y se negó a declarar. Los jueces extendieron el anuncio del fallo, que fue leído por la doctora Silisky, secretaria de la Sala VII, para las 18.

«Tranquilo, se ha remontado un barrilete muy duro porque antes del juicio veníamos bastante cuesta abajo en la rodada. El tribunal ha demostrado una total y absoluta independencia. Acá no ha ganado nadie más que la justicia, ni han perdido los señores fiscales que defendieron su actividad de acuerdo a lo que tenían», apuntó Marcelo Arancibia, uno de los defensores de Vargas. Por su parte, Luciano Romano, el otro defensor, sostuvo: «Es un fallo que esperábamos, hoy en día podemos volver a creer en la justicia, un proceso tan polémico donde se llegó a juicio sin pruebas, sin motivos y argumentos con un detenido desde hace dos años».

«Esperemos que con esto se ponga fin a una etapa, una ridiculez, un papelón absurdo, se cierre y empiece una nueva donde realmente uno nunca pierda las ilusiones de poder encontrar a los asesinos de Jimena Salas. Y ojalá en esa próxima vez estemos al lado de los fiscales en el rol de acusadores», manifestó Pedro Arancibia, defensor de Cajal.

Fuente: El Tribuno